Convirtiéndose en el mayor exportador de cítricos y paltas del país, y mejorando las condiciones de vida de sus trabajadores.
Por Claudia Delgado Barrios de ContenidoInteligente
En sólo cuatro temporadas, el Consorcio de Productores de Fruta S.A. (CPF) se ha convertido en el mayor exportador de estos productos en el Perú. Su gerente, Ricardo Polis, destaca que el gran aprendizaje ha sido trabajar unidos, lo cual no sólo ha mejorado las ventas, sino que también ha permitido elevar la calidad de vida de los trabajadores.
En 1999 un grupo de productores de palta –o aguacate- decidieron unirse para exportar a través de una empresa constituida por ellos. Los resultados de la experiencia fueron tan positivos que decidieron ampliarla con la creación de CPF, que gestiona las operaciones de exportación y comercializa de manera conjunta la producción de 50 agricultores de cítricos y palta.
Beneficios indiscutibles
Según Polis, en Latinoamérica estamos acostumbrados a trabajar individualmente, dejando a un lado las virtudes de algo tan antiguo y a la vez tan vigente: la fuerza de la unidad. Uno de los beneficios de estar asociados ha sido un mayor poder de negociación, tanto en la venta como en la compra de insumos, por los volúmenes que manejan.
El volumen exportable les ha permitido también diversificar los riesgos, pues al colocar los productos en varios mercados, si surge un problema en alguno de ellos, siempre cuentan con los otros clientes.
Al exportar directamente, sin la necesidad de pasar por intermediarios que encarezcan los costos, la unión les ha permitido conseguir el mejor retorno para el agricultor. Los clientes reciben respuestas rápidas a sus necesidades, pues el trato es directo con la asociación de agricultores, que controla los productos y los procesos de exportación.
Calidad certificada internacionalmente
CPF ofrece cítricos de marzo a septiembre, gracias a que cuenta con un buen número de socios que trabajan en dos mil hectáreas de cultivo. La oferta de distintas variedades, en temporadas prolongadas, ha sido un factor que ha impactado positivamente en los mercados de Europa, Canadá y Costa Rica.
El Consorcio garantiza que cada planta empacadora trabaje bajo normas internacionales y supervisa la existencia de sistemas de seguimiento de la mercancía. Los productos son clasificados para el mercado interno y para el mercado externo. Y los de exportación están certificados por EurepGAP, un sistema de gestión de la calidad que define normas y procedimientos para el desarrollo de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA).
Las BPA son las acciones involucradas en la producción, procesamiento y transporte de productos de origen agropecuario, orientadas a asegurar la inocuidad del producto, la protección al medio ambiente y al personal que labora en la explotación.
En este sentido, Ricardo Polis afirmó que los fundos deben emplear determinados tipos de fumigación, poseer servicios higiénicos, beneficios sociales y económicos para las zonas rurales, así como estrictos controles medioambientales.
Los miembros de CPF también se comprometieron a aplicar prácticas equitativas, éticas y no discriminatorias en el trabajo. Y, a su juicio, todo ello ha incidido positivamente en la calidad de vida de los habitantes de las zonas donde están ubicados los cultivos.
Anualmente, empresas acreditadas hacen auditorías a los socios para certificar dichas prácticas. Esto garantiza que se apliquen procedimientos uniformes después de la cosecha, lo que asegura un producto de calidad homogénea y que se cumplan los compromisos de entrega. Así se supervisan todos los aspectos de producción y logística, para garantizar que las frutas lleguen en óptimas condiciones al cliente.
Aumento de productividad
En 2001, CPF exportó tres mil toneladas de fruta y este año tiene estimado colocar 16 mil toneladas; es decir, más de cinco veces el promedio inicial. Para 2006, las proyecciones son de 21 mil toneladas, mientras que, con las inversiones que tienen previstas realizar los 50 socios, se espera que la producción llegue a las 38 mil toneladas de cítricos el 2010.
Los buenos resultados han impulsado a los integrantes a producir en nuevas áreas, a aumentar la productividad en los huertos, a mejorar la calidad y a cultivar otras variedades de cítricos atractivas en mercados internacionales.
Aspiran a convertirse en un modelo empresarial que sirva de referente para potenciar al Perú como país exportador y su visión es ser reconocidos, dentro y fuera del Perú, como la mejor empresa exportadora de frutas, tanto en calidad como en cumplimiento.
Polis cuenta que ha sido un gran reto unificar posiciones, pero se ha demostrado que unidos son más fuertes. A pesar de las diferencias individuales, todos concuerdan en que es mejor trabajar juntos y señala que esto es un referente para otras áreas de negocio en Latinoamérica.